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#3 Ciclo

Cursos vitales que ensamblan la realidad. Modos de aprendizaje - Antonio Abellán y José Carrasco

Tradicionalmente los arquitectos hemos iniciado la búsqueda de los asuntos que en cada momento dominarían nuestras propuestas en la observación del lugar. Inspirados por el genius loci ‘fácilmente’ atinábamos con la posición, la forma o el material ideales para casi cualquier asunto que se nos ofreciera. El proyecto se apoyaba mayoritariamente en reconocer la condición física, estática y principalmente visual de la realidad, no solo como la manera más eficaz de describirla, sino también, como el principal conjunto de valores y opciones desde los qué intervenirla.

Hoy en día, sin embargo, y aun siendo cierto que el paisaje o la ciudad pueden diseccionarse en sectores físicos con sentido, nos parece que la realidad, no solo es más comprensible, sino sobre todo mucho más excitante a la hora de reflexionar acerca de su transformación, cuando enfocamos en ella, así como acostumbran a observarla las ciencias de la naturaleza, los cursos vitales que la ensamblan en el tiempo.

Aprender, enfermar, enamorarse, trabajar, alimentarse, hacer deporte, veranear; son segmentos temporales enganchados por su principio a su final. Nuestra próxima escapada de fin de semana empieza cuando el efecto de la anterior se ha licuado lo suficiente para que el gusanillo de la curiosidad alimente nuestras charlas en el bar del trabajo a la caza de ideas para el nuevo destino. ¿Cuál es la duración media de este proceso en cada ciudad? Y lo que es más importante, ¿por qué?, ¿qué factores condicionan esa tensión y cuántos de ellos son operables desde loarquitectónico?

En nuestros cursos de Proyectos de la Universidad de Alicante proponemos a los alumnos encontrar las maneras de desvelar esos eslabones relevantes de la cadena de la realidad, animándolos a convertir esos ciclos en sus verdaderos lugares de intervención; así como a encontrar un modo de describirlos que les permita especular con su reconstrucción una vez han logrado deslindar, explicar, medir, los componentes de estos segmentos de tiempo. Esos eslabones son a la sostenibilidad lo que las curvas de nivel o la morfología del tejido urbano eran a una disciplina y una civilización ingenuamente confiadas en su perpetuidad.

Por otro lado, respecto a los modos de articular la propia experiencia docente, también es oportuno distinguir entre esos procesos de aprendizaje que confían en una secuencia de conocimiento y habilidades que se especializan y complejizan en el tiempo, y aquellos que plantean la repetición continua de un mismo ejercicio integral que abarca todos los niveles de profundidad en propuesta, elaboración y puesta en carga, siendo la repetición de esta gimnasia cotidiana la que hace crecer en la maestría de un modo natural, casi podríamos decir artesanal.

Así pues, ensayamos ciclos completos del proceso enunciar-diseñar-ensayar, disfrutando de experiencias proyectuales con posibilidad de retorno cierto, situaciones casi más profesionales que ficticias, como intentar colgar un producto acabado en el sitio web de Inteligencias Colectivas (ver IC-Alicante), o atender a una pareja de turistas con pretensión de llenar cuatro páginas de un suplemento dominical de viajes, y ¡conseguirlo!

a) Experiencias proyectadas y elaboradas por un grupo de estudiantes de arquitectura (del plan de estudios adaptado a Bolonia) de la Universidad de Alicante, para una pareja de invitados en el trascurso del día 12 de mayo de 2012 junto a la mota del río Segura en la huerta murciana (24RH).

b) Paseo con galera. Se recoge a los invitados en Murcia para llevarlos a la parcela de la huerta. Por el camino, reciben tratamiento terapéutico con avena y disfrutan del paisaje.

c) Té de lombarda. Se visualiza el grado de contaminación del aire por la reacción con el extracto de lombarda. Para ello, se fabrica una cachimba a través de la cual los invitados exhalan el aire respirado.

d) Excursión íntima. Se propone a los invitados conocer el entorno natural inmediato. Este se valora gracias al movimiento –como cuando al conducir entendemos la profundidad del campo visual–, y a un discurrir flâneur ayudado de unos mapas ‘no evidentes’.

e) Tapeo con el paisaje. Los paseantes se sientan uno frente al otro en el borde del río; con su visión distorsionada, gracias a unas gafas-retrovisor, redirigen parte de la vista hacia los laterales, así se encuentran panorámicas y alcanzan un modo de mirar ‘completo’.

f) Hora púrpura. Se trata de encontrar el margen del río y el momento preciso en el que el nivel de acidez o basicidad del agua se torna más evidente. Se usa una esfera geodésica flotante en cuyo interior se dispone una balsa con extracto de lombarda.

g) Cenador de las aves. Con camareros invisibles, los invitados se sientan junto a la orilla del río para cenar. Unos cañizos dispuestos a modo de tomatero sirven de soporte para tele-transportar (con ayuda de cuerdas y poleas) la cena y el vino.

h) Fiesta de la humedad. Con el aporte de calor y evaporación corporales, se recrean en un invernadero geodésico las condiciones ambientales propicias para la extracción de la fragancia del galán de noche y, una vez lograda, se envía a la cabaña de invitados.

i) Nanas del ruido blanco. Se facilita a la pareja y su bebé un sueño placentero. Para ello, se crea un paisaje sonoro que dura varios minutos y que produce un efecto relajante al solapar ruido blanco artificial y sonidos naturales de la huerta conforme estos van apareciendo.

j) Amanecer dist-sonante. Para despertar a la pareja de invitados se realiza un concierto con instrumentos de viento (botellas de cerveza afinadas con agua del río) con la melodía Over the Rainbow.

k) Desayuno con pesca. Se desea obtener una interacción entre ambas orillas sin tener que cruzar el río. Con este fin, se modifica el lecho del río para disponer una mesa y una pequeña estructura de cañas, lugar en el que se fija la tirolina que los pescadores usan para servir el desayuno.

l) Deporte casual. Junto a un antiguo meandro del río, se diseñan juegos y ejercicios equivalentes a una sesión de gimnasio. Previamente, se había analizado la repercusión fisiológica de muchas acciones esporádicas.

m) Lombardneario. Finalmente, la pareja se dispone para el baño. Para ello, se disponen dos balsas excavadas en la tierra llenas de extracto de lombarda, cromáticamente diferenciadas: una con tinte azulado (mezclada con limón) y otra rojizo (mezclada con vinagre).